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Presentación

Trans-Atlántico: presentación

“No quería revelarle a este hombre, mi Compatriota, toda la verdad, ni tampoco a mis otros Compatriotas…, porque me hubiesen arrojado vivo a la hoguera, me hubieran descuartizado con caballos o tenazas, me hubieran declarado hombre sin Fe ni Honra.”


El propio Witold Gombrowicz califica Trans-Atlántico como “parodia de un relato de tiempos antiguos”, en el género “esclerosado” y “estereotipado”.
Inspirado en los clásicos de la literatura polaca, esta sátira sobre los emigrados polacos en Buenos Aires es una imitación del estilo barroco del siglo XVII llamado “sarmático”.

 

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Afiche de Bolesław Polnar.


Comenzada en 1948 y terminada en 1950, Trans-Atlántico fue escrita por Witold Gombrowicz, en su totalidad, durante sus horas de trabajo en el Banco Polaco de Buenos Aires.

“¡Bogad, bogad pues hacia vuestra Patria! ¡Hacia vuestra Patria Santa, y maldita, más bien! ¡Bogad hacia ese Monstruo Santo y Oscuro que revienta y revienta desde hace siglos y no puede reventar!”

_En 1951, Jerzy Giedroyc, director de la revista de la emigración Kultura, publica allí unos extractos con una introducción del autor. Estos extractos hieren el más sagrado sentimiento nacional de los emigrados polacos y provocan indignación.

 

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Edición rumana.


A pesar del escándalo, Jerzy Giedroyc decide editar Trans-Atlántico en un volumen con su obra de teatro El Casamiento, en 1953, en el Institut Littéraire.

 

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En Polonia, la novela se publicó oficialmente recién en 1957.


En Polonia, Trans-Atlántico apareció en Varsovia en 1957, en ediciones Czytelnik, gracias a una breve liberalización del régimen comunista. En un nuevo prefacio, Witold Gombrowicz, esta vez, se dirige a los lectores polacos de Polonia. Aprovecha esta edición para hacer algunas modificaciones en el texto y suprimir algunas mayúsculas en los sustantivos, adjetivos y verbos.
La traducción francesa de Constantin y Geneviève Serreau, basada en la edición polaca de 1957, fue publicada por Maurice Nadeau en la colección “Les Lettres Nouvelles”, en 1976.
Contiene una larga presentación de Constantin Jelenski, donde se explican las dificultades de la traducción. Inspirada en la “gaweda”, relato oral de la nobleza polaca, esta autobiografía barroca, rica en invenciones verbales y deformaciones lingüísticas, se considera el libro de Witold Gombrowicz cuya traducción es más difícil.

 

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Edición española. Dibujo de Roland Topor.


La embestida de Witold Gombrowicz contra la “polonidad” le valió violentos ataques de parte de sus compatriotas.
Hoy en día, la novela se considera una obra maestra literaria y cumbre de lucidez patriótica.

“Me siento en la necesidad de comunicarle a mi familia, a mis parientes y amigos, el comienzo de mis aventuras, que duran ya diez años en la capital argentina. No pretendo invitar a nadie a gustar de estos viejos Fideos míos, de este Nabo tal vez crudo que flota en una olla de Estaño, Magra, Mala y Vergonzosa…”


Paradójicamente, Trans-Atlántico es la única novela de Witold Gombrowicz cuya acción se desarrolla totalmente en la Argentina.

 

“Trans-Atlántico” nació en mí como un “Pan Tadeusz” al revés. Este poema de Mickiewicz, escrito asimismo en el exilio hace más de cien años, la obra maestra de nuestra poesía nacional, supone una afirmación del espíritu polaco suscitada por la nostalgia. En “Trans-Atlántico” quería oponerme a Mickiewicz. ¡Como ve, siempre me las arreglo para hallarme en buena compañía!
Testamento. Conversaciones con Dominique de Roux

 

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Afiche de Tomasz Bogusławski.

 

Una noche, regresando a pie de Caballito, empecé a divertirme ordenando en mi memoria, al estilo del Grand Guignol, los recuerdos de los primeros días de mi estancia en Buenos Aires, y al mismo tiempo, por la fuerza del mismo pasado, me sentí anacrónico, revestido de un estilo antiguo, atrapado en una especie de esclerosis casi prehistórica, todo lo cual me regocijó tanto que enseguida me puse a escribir algo que iba a constituir mis memorias prehistóricas de aquel tiempo.
Diario, 1957